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Lunes, 20. Mayo 2013 - 16:48
La partitocracia borbónica aparece en el ranking de las mayores preocupaciones de la población española. No obstante, no nos entusiasmamos con estos resultados demoscópicos. Lo único que se puede inferir es que la mayoría de nuestros compatriotas siguen anclados a la política concebida exclusivamente como concurrencia electoral.
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Miércoles, 8. Mayo 2013 - 22:28
Estamos en estado de emergencia nacional desde hace seis años y lo seguiremos estando dentro de otros muchos si los trabajadores, esto es la mayoría de los españoles, no nos movilizamos para conquistar un nuevo estatus, sacudiéndonos de encima la hegemonía del gran capital y sus malditos ciclos económicos.
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Martes, 16. Abril 2013 - 14:03
Nuestro republicanismo se deriva de nuestro nacionalismo: la pervivencia de España no podrá venir por el reformismo y la regeneración de este régimen decadente, sus partidos y su clase dominante de oligarcas de las finanzas y los oligopolios, sino de la ruptura democrática con el mismo.
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Persiguiendo la salvación de su parasitario sector financiero, el juancarlismo ha rendido España a los pies de un rescate de Eurolandia asistido por el FMI. El rey lo ha bendecido. Pero en realidad la que ha sido rescatada es la banca centroeuropea que rapiña España.
La crisis actual es la excusa para la demolición del Estado español. Frente al despido de funcionarios y empleados públicos, el desmantelamiento de sus estructuras y la privatización de sus servicios por el régimen juancarlista, reivindicamos la idea del Estado como patrimonio de los ciudadanos españoles al servicio de la Nación.
La situación exige, más que nunca, que quienes creen que España es esa causa superior a la que sacrificarse, inseparable de la propia existencia personal, den un paso adelante y se comprometan con su salvación. El Partido Nacional Republicano se dirige a estos héroes para ofrecerles un lugar en sus filas.
Rajoy practica una retórica fraudulenta sobre la “derrota” de ETA, heredada de su predecesor. Causa perplejidad la confianza que todavía depositan las asociaciones de víctimas del terrorismo en el gobierno del PP. La verdadera derrota de ETA sólo podrá tener lugar con el derrocamiento del juancarlismo.
El juancarlismo nos ha precipitado al desastre. La situación de extrema gravedad sólo puede ser revertida mediante su derrocamiento con movilizaciones masivas. Sobran motivos para una rebelión nacional que tendrá que afrontar larepresión y la coacción ejerciendo su legítimo derecho a la autodefensa.
La reacción del régimen juancarlista ante la expropiación de YPF por el gobierno argentino ha confirmado el viejo aserto del doctor Samuel Johnson: «El patriotismo es el último refugio de los canallas». Indecentemente se han equiparado los intereses de esta transnacional petrolera con los de España.
Sabemos que nuestro posicionamiento ante el sindicalismo no gusta… a los sindicalistas. Los sindicalistas son, por definición, ajenos al combate político. Frente a ellos, advertimos que más importante que las huelgas y el sindicalismo es la lucha política por la destrucción del juancarlismo.
El PNR traza una línea directa desde la constitución de Cádiz a la actualidad, como culminación de un fracaso. Nos queda, pues, a los españoles una titánica tarea por reconstruir nuestra Nación. Para ello se hace precisa la forja de un Partido político, como el PNR, que aglutine a los héroes que España necesita.
Frente al programa de aniquilación social del Euro-Reich y su protectorado juancarlista sólo puede plantearse un combate político por nuestra soberanía e independencia nacional. No es otra huelga general lo que necesitamos, sino una rebelión nacional hasta conseguir el derrocamiento de este régimen colaboracionista.
La monarquía borbónica supone la negación de la igualdad ciudadana. Este elemental principio se ve, además, burlado por el trato de favor que se dispensa a sus miembros ante la justicia. La república que exige la supervivencia de la nación española se basa en dos postulados fundamentales: soberanía nacional e igualdad ciudadana.

